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¿Es sano el amor de los académicos por los documentales feel-good?

By Juan Sanguino - 9 de octubre de 2014 No Comments

En los últimos años, la Academia ha galardonado las opciones más amables en la categoría de Mejor Documental, lo cual ha dividido a la comunidad del cine documental.

Al final de un panel celebrado en las oficinas Vine de la Academia que exploraba el éxito de 'A 20 pasos de la fama' (20 feet from stardom), un asistente hizo una pregunta pertinente: "He hecho un documental sobre un asunto muy serio, no un entretenimiento musical. ¿Qué tengo que hacer para ganar?".
Este asistente no es el único en hacerse esa pregunta. En los años recientes, los votantes viven una historia de amor con los documentales más agradables y entretenidos de la categoría. Tal es el caso del mencioando 'A 20 pasos de la fama', 'En busca de Sugar Man' (la resurreción del desaparecido cantautor Rodríguez) y 'Undefeated', la inspiradora historia de un entrenador de fútbol americano en Tennessee.
En esos mismos tres años, la IDA (International Documentary Association) ha galardonado 'The square' (sobre la revolución egipcia), 'En busca de Sugar Man' y 'Nostalgia for the light', un evocador documental sudamericano que combina la exploración del terreno con las matanzas masivas durante la dictadura de Pinochet en Chile.

El otro gran galardón en el sector documental, el Cinema Eye Honors, optó por dos nominados al Oscar, el surrealista y aterrador 'The act of killing' y la crónica sobre el West Bank '5 broken cameras', además de la mayor ausencia de los Oscars de 2012: 'The interrupters'. Parece claro que tanto el IDA como el Cinema Eye representan mejor la variedad y vitalidad de los documentales de nuestro tiempo, sin temor a premiar historias más cruentas.

"He oído tantas veces 'Es demasiado blando' refiriéndose a 'A 20 pasos de la fama' que uno pensaría que nadie en la rama documental votó por esa película", asegura un confidente de la rama que prefiere no dar su nombre. "Pero no habría llegado a la shortlist si la rama documental no lo hubiera votado".
Según Thom Powers, organizador de la programación de varios festivales de documentales, la Academia no tiene por qué disculparse por sus preferencias. "Esas victorias de películas feel-good tampoco están muy lejos de lo que eligen en otras categorías". Powers además argumenta que "no es extraño que unos votantes de la industria del espectáculo disfruten con documentales que celebran la industria del espectáculo (refiriénose a 'A 20 pasos' y 'Sugar Man'").

Para el cineasta A.J. Schnack, que colaboró en la creación del Cinema Eye junto a Powers, es positivo que los tres grandes premios de la industria opten por caminos distintos. "Incluso aunque generalicemos y concluyamos que el IDA premia documentales que conectan con un conflicto social, Cinema Eye prefiere películas artísticamente atrevidas y los Oscars optan por documentales más amables, no creo que sea necesariamente algo malo".

En el panel en torno a 'A 20 pasos de la fama' se repasó la carrera de la película, desde su proyección en Sundance hasta la multitud de festivales, eventos y fiestas en las que los propios cantantes protagonistas del documental demostraron suponer una fantástica promoción para la candidatura. De lo que no se habló durante el panel fue de que con las nuevas normas de la Academia, la votación final para elegir la ganadora ya no requiere haber visto las cinco nominadas, sino que pueden votar todos los miembros de la Academia. Por ello los beneficiados son documentales que han tenido campaña, y que son accesibles para todo tipo de espectadorea.

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