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Análisis de categorías: Mejor Montaje de una Película

By Juan Sanguino - 15 de febrero de 2015 7 Comments

La categoría de Mejor Montaje es una nominación que toda ganadora al Oscar debe conseguir. Desde 1981, todas las ganadoras a Mejor Película estaban nominadas a montaje, y el 66% de ellas lo ganaron. Generalmente cuando la gran ganadora tiene una narración más reposada basada en planos largos o es visualmente clásica, se imponen un thriller o una película de acción en la categoría: 'Indiana Jones y el arca perdida', 'Único testigo', '¿Quién engañó a Roger Rabbit?', 'Apolo 13', 'Matrix', 'Black Hawk derribado', 'El ultimátum de Bourne' o 'The Girl with the Dragon Tattoo'.

El montaje de la película marca el ritmo de la narración, y ese ritmo debe ajustarse a lo que el tono de la secuencia y las emociones retratadas requieran. El montador, al igual que el director de fotografía, trabaja mano a mano con el director para captar la visión que él tenga a la hora de poner el guión en imágenes. Por ejemplo, en ocasiones el director rueda planos de 5 segundos que no cobrarán sentido hasta que el montador cree una cadena de imágenes sucesivas, o superponga esos planos en medio de una escena para crear una emoción o evocar un recuerdo en el espectador. Otra de las claves de un buen montador es asegurarse de que las escenas más frenéticas resulten emocionantes pero nunca confusas, dejando respirar la escena y alternando planos abiertos que permitan al público seguir el hilo de acontecimientos.

Es por ello que Mejor Montaje es probablemente la categoría técnica más prestigiosa de la noche, y a menudo nos da pistas de lo que va a pasar en Mejor Película. La estadística juega en contra de 'Birdman', cuyo emblemático falso plano secuencia no ha sido nominado por los académicos montadores. La ausencia de 'Brokeback Mountain' en esta categoría, por ejemplo, ya nos avisaba de la legendaria derrota de la película de Ang Lee.

'Boyhood', de Sandra Adair (1ª nominación, ganadora del Gremio de Montadores - contemporánea)


La montadora de todas las películas de Richard Linklater (desde su trilogía 'Before', hasta sus películas de animación o 'Escuela de rock') consigue su primera nominación gracias a la (a pesar de todo) condición de gran favorita de 'Boyhood'. Esta categoría es un peaje que toda favorita debe lograr, y 'Boyhood' no ha conseguido nominaciones sorpresa pero sin duda está justo donde tiene que estar: película, director, secundario, secundaria, guión y montaje. Es a todo lo que aspiraba y no ha fallado.

Comparándolo con el resto de las nominadas, el trabajo de Adair es el más discreto. La fuerza de las imágenes de 'Boyhood' reside en la planificación costumbrista de Linklater, sus diálogos verosímiles y sus actores entregados emocionalmente al proyecto. No por ello debemos menospreciar la sutil pero pertinente labor de montaje, alternando planos abiertos con otros más íntimos pero sin resultar invasiva ni efectista en el retrato de los personajes. Las elipsis anuales no solo quedan claras por el crecimiento de Ellar Coltrane, sino por el reposo que se toma la montadora al final de cada episodio, y el margen que deja antes de que comience el diálogo del siguiente año.

Puede que 'Boyhood' solo esté aquí por ser la favorita, pero está claro que la película ha gustado mucho, y recordemos que aquí votan los montadores profesionales. Como en todos los sectores, los trabajos menos efectistas también son sofisticados y merecen reconocimiento. Su probable derrota en Montaje no minará sus opciones a Mejor Película. Al fin y al cabo al menos está nominada, no como su rival.

'The imitation game', de William Goldenberg (5ª nominación, 1 Oscar)



William Goldenberg es ese señor cuya victoria en 2012 nos dejó claro que nada detendría a 'Argo' en su camino a la victoria. Colaborador habitual de un director con una gran personalidad y complejidad narrativas como es Michael Mann, no es de extrañar que le contratasen para definir la estructura de 'The Imitation Game'. Goldenberg es un profesional solvente, cuya edición limpia e impecable permite que el espectador se implique en la película pero desde fuera, pudiendo relajarse sabiendo que la concatenación de imágenes será clara y fácil de seguir.

Esta versatilidad ha llevado a Goldenberg de 'Seabiscuit' a 'El bar Coyote' y a las dos últimas entregas de 'Transformers' (probablemente Michael Bay quería un montaje más sencillo y elocuente y menos atropellado). En 'The Imitation Game' el montaje funciona en tres líneas temporales: el presente (un drama introspectivo), el código Engima (un thriller) y la infancia de Turing (una tragedia de época). Cada una tiene una personalidad visual distinta, y la fotografía y el montaje son la clave de ello. En el presente los planos se fijan implacables en Turing, como la opinión pública que no le da respiro; en la 2ª Guerra Mundial la narración es clásica pero con cierto sentido de la acción agresiva, representando la percepción del mundo que tiene Turing (amenazado, en constante tensión, solo relajado con Joan); en los recuerdos de infancia el montaje  propone un universo hermoso, en el que Alan y Christopher son un relejo el uno del otro, y cada acción recibe una respuesta física o emocional inmediata por parte del otro.

Una nominación por tanto comprensible y merecida. El montaje es la clave para que la película sea disfrutada y entendida por todo tipo de espectadores, ya que no requiere un papel activo durante su visionado. Y más teniendo en cuenta que la película ha barrido con 8 candidaturas.

'El francotirador', de Joel Cox (3ª nominación, 1 Oscar) y Gary D Roach (1ª nominación)




En 40 años de carrera, Joel Cox ha trabajado en 38 películas. Tan solo 10 de ellas no estaban dirigidas por Clint Eastwood, de las cuales 5 sí tenían a Eastwood pero solo como actor. No hay duda de que Clint y Joel saben exactamente lo que quieren el uno el otro, lo cual les dio el Oscar a ambos por 'Sin perdón'. Roach es el asistente de Cox, que desde 'Banderas de nuestros padres' figura también como editor principal.

'El francotirador' es la clásica e inevitable presencia bélica de la categoría. La capacidad para meter al espectador dentro de la angustia de la batalla, la duración de los planos medida para crear tensión y la importancia de esas escenas y su resolución en el impacto global de la película hacen del montaje un engranaje esencial a la hora de narrar hazañas bélicas. En este caso, el director y los montadores nos acercan al protagonista, escudriñando las facciones de Chris Kyle antes, durante y después de cada disparo, mostrándonos además las consecuencias de su puntería letal para inmediatamente regresar al hombre, impertérrito ante su precisa y mecánica labor mortal. Y todo sin apoyarse en demasiados diálogos, confiando en la expresividad de las imágenes.

El gran Hotel Budapest, de Brian Pilling (1ª nominación, ganador del Gremio de Montadores - época)



Montador de ficción televisiva británica, Pilling ha logrado la nominación con su primera película. Su labor en 'El gran Hotel Budapest' es asombrosamente compleja. Wes Anderson plantea una narración basada en los planos simétricos, la voz en off y la alternancia de planos detalle con primeros planos y
planos generales, que retratan la extravagante dirección artística de la película.

Por otra parte, el espectador es constantemente bombardeado con planos muy cortos que suceden fuera de la narración lineal de la aventura de Mustafah y Gustave. En este sentido, el trabajo de edición es similar a una película tan opuesta a 'El gran Hotel Budapest' como 'JFK', en la que de un modo similar los planos externos en el espacio y el tiempo daban información necesaria para entender lo que estaba pasando en la trama principal. La exactitud con la que Billing inserta estos planos enriquecen la narración y hacen de la película una experiencia sensorial frenética, como si alguien te estuviese contando una historia y constantemente divagase para mencionar detalles o anécdotas ajenas. Estamos ante un trabajo de lenguaje visual intrínsecamente conectado al funcionamiento de la mente y la imaginación humanas, con una estructura que recuerda al flujo de conciencia de novelistas modernistas como Virginia Woolf y James Joyce. Un montaje inabarcable, aparentemente anárquico (aunque extremadamente estudiado) y sobre todo deleitoso. Un portento.

'Whiplash', de Tom Cross (1ª nominación, ganador del Bafta)



Conocido por su trabajo en la serie 'Deadwood', Cross ha citado a 'The French Connection' como su principal influencia para montar 'Whiplash', su tercera película. Normalmente el proceso de composición musical de una película comienza cuando las escenas se van acabando de montar, se entregan al músico y este compone la banda sonora adecuándose al ritmo del montaje.

En este caso, el proceso es inverso. La orquesta toca la canción (obviamente ya compuesta) y es el montador el que debe encadenar los planos para que encajen con la música (eso es lo que hizo por ejemplo Spielberg con 'ET', le pidió a Williams que compusiera lo que él quisiera para el clímax que él ya montaría la secuencia adecuándose a la música). Cross realiza un trabajo apabullante, subrayando con sus cortes el ritmo de la música y logrando secuencias vibrantes y eléctricas. Damien Chazelle rodó cientos de planos de instrumentos siendo afinados, arrancando su intervención, en pleno apogeo o acabando su participación en la canción. Entiendo que las escenas musicales estaban planificadas con story-boards, porque si no es incomprensible la arrolladora exactitud (tan estudiada como aparentemente viva e improvisada) con la que están rodados los ensayos de la banda.

Por si esto no fuera ya intenso, en cada actuación vemos planos insertados de Fletcher y Andrew, reaccionando ante cada nuevo compás y desafío de su oponente. Las escenas de diálogo se alejan de convencionalismos, dándonos planos de los personajes no solo cuando hablan, sino cuando se callan, siempre a la defensiva. Si la película empieza con una tensión desasosegante y punzante, solo va hacia arriba a partir de ahí, hasta resultar insoportable y fascinante. Esta es la principal característica de 'Whiplash', y es gracias a Chazelle y Cross, que controlan cada milímetro de metraje para ponerlo al servicio de la angustia y el frenesí que marcan las personalidades de sus personajes. Y además se rodó en 30 días. No había margen para fallar, y no hay duda de que han triunfado en sus intenciones.

Ganará: 'Whiplash'
Podría ganar: 'Boyhood'
Debería ganar: 'Whiplash'
Debería estar nominada: 'Birdman'. Su plano secuencia no solo propone ideas muy astutas a la hora de falsear cada corte, sino que dentro de cada escena hay cortes imperceptibles que contribuyen al dinamismo de la narración y a la opresión de los personajes, y con ellos, de los espectadores.

7 comentarios to ''Análisis de categorías: Mejor Montaje de una Película"

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  1. whiplash es el mejor de las cinco nominadas, no obstante creo que el quinteto perfecto hubiera sido: birdman, gone girl, the imitation game, the hotel budapest y whiplash. Ya que el montaje de Boyhood es más que común.

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    1. ¿Que el montaje de Boyhood es más que común? ¡Es un montaje hecho a partir de escenas rodadas a lo largo de doce años! Nunca jamás se había hecho algo así, no sé donde le ves lo común. Es, con diferencia, el montaje más original y meritorio de las cinco propuestas. Han logrado hacer una película con una historia fluida y coherente pese a que hay saltos de un año cada dos por tres. Es un montaje único que nunca se había visto en la historia del cine. De hecho, me asombra enormemente que no se comente nada de esto en el artículo, ya que precisamente todo esto es la razón por la que la mayoría de analistas la daban como segura nominada en esta categoría, y la razón por la que en muchísimos sitios la dan actualmente como favorita por encima de Whiplash.

      Yo creo que ganará Boyhood con casi total seguridad. Posiblemente su montaje es lo más logrado de toda la película, además de ser algo nunca visto.

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  2. De acuerdísimo en que debería ganar Whiplash y que debería estar nominada Birdman. Si Birdman estuviera nominada, el Oscar se lo daba a las dos, a Whiplash y a Birdman.

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  3. Yo creo que en casi todas partes ponen como favorita a Boyhood, así que me extraña eso de "su probable derrota en montaje". Las casas de apuestas también la dan como favorita en esta categoría. Puede perder, y está claro que en caso de hacerlo será ante Whiplash, pero yo creo que ahora mismo tiene más opciones.

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  4. Rober, no estoy de acuerdo con tu apreciación. El montaje en Boyhood es absolutamente ordinario y anodino. Que hayan tenido doce años para prepararlo juega en su contra, no a favor. Es una montaje muy sencillo que solo entrelaza las diferentes etapas en la vida del protagonista y me parece que lo hace mal, ya que en varias ocasiones confunde al espectador. De las 5 nominadas es el trabajo más flojo, tal vez debido al monótono trabajo de dirección, que se esforzó más por reunir al elenco cada año, que en trabajar un guión y montaje más emotivo. Coincido que aquí debería estar "Birdman" y "Perdida". Dos películas cuyo montaje define a sus respectivas películas, en ambos casos con un trabajo impecable y, en el caso de Birdman, absolutamente innovador.

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  5. Birdman no debería estar nominada. Cualquier estudiante de cine recién iniciado te monta esa película, créanme, no es la gran cosa. Se ha hecho mil veces antes y nunca nadie premió a esas películas, asi que no veo por qué a esta. The Rope el ejemplo más claro.

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